LA POSADA DEL CABALLO DEL ALBA (Autoretrato) 1937-8

 

Esta obra muestra un salto significativo en el desarrollo artístico de Carrington, donde se observa una mayor habilidad técnica y claridad icónica. El hecho de que una de sus principales obras sea un autorretrato no es mera coincidencia, ya que esto puede representar un manifiesto de independencia como parte de su rito de iniciación al mundo surrealista.

En esta pieza podemos observar a la artista sentada en una silla apuntando a una hiena y encima de su cabeza flota un caballo mecedor. Detrás de la hiena, una ventana ornamentada con cortinas nos muestra una vista de un jardín con un caballo galopando hacia lo lejos. Estos cuatro elementos (hiena, mujer, caballo mecedor y ventana) crean una composición cíclica, haciendo que la vista vaya de uno a otro una y otra vez hasta que uno se encuentra atrapado en un vortex visual.

En el centro de la obra se la ve a Carrington con una amenazante sexualidad femenina, la cual contrasta con su pose masculina y la ausencia de senos debajo de su camisa. Esta Leonora andrógina que se encuentra frente a una hiena lactante, revela aspectos de su subversiva rebelión en contra de la femineidad tradicional.

El gesto de la mano derecha de la artista tiene un importante significado. Los dedos índice y meñique están extendidos como un viejo signo de maldición, dando un significado diferente a esta imagen que en primera instancia pareciera un cuento de hadas. 1

 

1 Susan L. Aberth, Leonora Carrington, Surrealism, Alchemy and Art, p. 30, 33

 

 

 

 

 

 

 

SELF PORTRAIT (The Inn of the Dawn Horse) 1937-8

 

This work shows a significant leap in Carrington's artistic development, where greater technical skill and iconic clarity are observed. The fact that one of her main works is a self-portrait is no mere coincidence, as this may represent a manifesto of independence as part of her rite of initiation into the surreal world.

In this piece we can see the artist sitting in a chair pointing at a hyena, and above her head floats a rocking horse. Behind the hyena, an ornate window with curtains shows us a view of a garden with a horse galloping into the distance. These four elements (hyena, woman, rocking horse, and window) create a cyclic composition, causing the view to go from one to the other, over and over again until one is trapped in a visual vortex.

At the center of the painting, Carrington is seen with a menacing female sexuality, which contrasts with her male pose and the absence of breasts under her shirt. This androgynous Leonora, facing a nursing hyena, reveals aspects of her subversive rebellion against traditional femininity.

The gesture of the artist's right hand has an important meaning. The index and little fingers are extended in the age-old sign of malediction, giving a different meaning to this image that at first looks like a fairy tale. 1

 

1 Susan L. Aberth, Leonora Carrington, Surrealism, Alchemy and Art, p. 30, 33